1. Bitcoin (BTC)
Bitcoin es la primera y más conocida criptomoneda, considerada como el estándar en el mercado de activos digitales. Su adopción global y su limitada oferta la hacen una opción popular para inversores.
2. Ethereum (ETH)
Ethereum se destaca por su plataforma de contratos inteligentes, que permite el desarrollo de aplicaciones descentralizadas. Es fundamental en el ecosistema de las finanzas descentralizadas (DeFi).
3. Binance Coin (BNB)
Binance Coin es la criptomoneda nativa del intercambio Binance. Se utiliza para reducir tarifas de transacción y participar en eventos exclusivos dentro de la plataforma.
4. Ripple (XRP)
Ripple se enfoca en soluciones de pago transfronterizas para instituciones financieras. Su velocidad y eficiencia la hacen atractiva para transferencias internacionales.
5. Solana (SOL)
Solana ofrece alta velocidad y bajo costo en transacciones, lo que la convierte en una opción preferida para aplicaciones descentralizadas y proyectos de NFTs.
6. Cardano (ADA)
Cardano se distingue por su enfoque en la investigación académica y la sostenibilidad. Su blockchain es escalable y segura, ideal para contratos inteligentes.
7. Polkadot (DOT)
Polkadot facilita la interoperabilidad entre diferentes blockchains, permitiendo la comunicación y transferencia de datos entre distintas redes.
8. Dogecoin (DOGE)
Originalmente creada como una criptomoneda meme, Dogecoin ha ganado popularidad gracias a su comunidad activa y su uso en micropagos y propinas.
9. Litecoin (LTC)
Litecoin es una variante de Bitcoin con tiempos de confirmación más rápidos y una oferta mayor, utilizada para pagos y transferencias de valor.
10. Chainlink (LINK)
Chainlink proporciona oráculos descentralizados que conectan contratos inteligentes con datos del mundo real, esencial para aplicaciones que requieren información externa.
Recuerda que la inversión en criptomonedas conlleva riesgos y es importante realizar una investigación exhaustiva antes de tomar decisiones financieras.